La región de Magallanes es la más extensa de Chile y la puerta de entrada al continente blanco. Un paraíso de bosques vírgenes, glaciares y vida. Y también, la cuna de algunos de los productos más excepcionales del mundo. Sus temperaturas extremas y clima muchas veces inhóspito, generan condiciones únicas en el planeta para que se desarrollen animales ricos en grasas y nutrientes, lo que se traduce en un sabor intenso y textura incomparable. Pero ¿por qué son únicos los productos de la Patagonia chilena?

El cordero magallánico por ejemplo, es el cordero que se cría en la zona más austral y fría del mundo, lejos de granjas industriales. Son animales nacidos al aire libre, que caminan varios kilómetros al día para alimentarse, además su genética y clima en donde viven los hacen tener una carne completamente sabrosa. Además de altos niveles de hierro, cinc y proteínas. Por eso es un producto tan apetecido en el mundo y el 74% de la producción de Magallanes tiene como destino la Unión Europea, donde se considera un plato altamente gourmet.

La centolla no es sólo el producto más consumido por los turistas que visitan magallanes, sino que se considera una exquisitez a nivel mundial. Un cangrejo de aguas gélidas que vive aproximadamente a 600 metros de profundidad, famoso por su sabor intenso, comparable sólo con la langosta. Su veda es extensa, entre diciembre y julio, por lo que es un plato apetecido, pero no tan fácil de encontrar.

El salmón se cría en fríos fiordos, con temperaturas entre 4 y 12 grados Celsius, lo que se traduce en un sabor incomparable. Pero el rey de los mares patagónicos es el chilean seabass, también conocido como mero de profundidad, bacalao de profundidad o Patagonia toothfish. Aunque algunos lo llaman “el pescado más rico del mundo”. Un exquisito y exclusivo pez de aguas subantárticas, de lento metabolismo y vida longeva. Pueden llegar a vivir 50 años y a medir 2.5 metros. Su carne es blanca y con textura mantequillosa, rica en Omega 3 y es considerada un manjar, aunque muy difícil de encontrar. Vive en aguas profundas, entre 100 y 2.500 metros, por lo que su cultivo en pisciculturas es todo un desafío. Pero en Patagones Food lo tenemos disponible para el exigente paladar de nuestros clientes.

La Patagonia no sólo es un paraíso natural en cuanto a paisajes y naturaleza. También nos ofrece tesoros gastronómicos que sólo se dan en esta zona del planeta y que estamos felices y orgullosos de poder llevar hasta su puerta con toda la frescura y calidad que merecen. Para viajar al fin del mundo en un solo bocado.